He terminado de Leer la novela de Frankenstein de Mary Shelley y me ha parecido genial. De niño pensaba que Frankenstein era el monstruo y todavía hoy las películas siguen asociando el nombre con la imagen de quien sería la creación del Dr. Víctor Frankenstein, mi tocayo.
Da miedo pensar que se pueda crear vida o que se pueda traer a la vida a un ser que ha dejado de existir. La novela aborda la idea de que alguien se puede transformar en un ser destructivo, malo, por mucho que guarde dentro de su ser sentimientos de benevolencia. Tanto el doctor Víctor Frankestein como su creación monstrifera terminan queriendo vengarse uno del otro, uno por el rechazo de su propio creador y la sociedad, y el otro por el odio que despiertan en él los actos violentos de su creación. El hombre es bueno hasta que la sociedad lo corrompe, o por otro lado, en todo hombre habita esta dualidad de conducta y se es bueno o malo en virtud de la razón y la conciencia, yo diría que las circunstancias favorecen o desencadenan pregresivamente actos de bondad o de maldad. La trama gira en torno a eso y los personajes secundarios no son más que víctimas de los actos de los principales.
Llamó mi atención el cómo la belleza siempre influye en la aceptación de las personas sobre otras personas, es decir, repudiamos lo feo,y enaltecemos lo hermoso, aún cuando detras de lo bello también se puede esconder un porcentaje alto de maldad y en lo feo un porcentaje alto de bondad. Pienso que la mayoría del pensamiento humano es materialista y superficial.
Hoy en día pensamos en la inteligencia artificial y en seres que imitan a los vivos pero que no dejan de ser eso, entes artificiales. Si le pido a la Inteligencia Artifical que cree un personaje nuevo como amigo para mí, no piensa, salvo que yo se lo indique, en algo feo, piensa en la imagen de abajo.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario